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Descanso y nutrición

Qué comer antes, durante y después de entrenar

Pautas prácticas de alimentación alrededor del ejercicio para deportistas aficionados: cuándo y qué comer antes de entrenar, cuándo hace falta comer durante y cómo recuperar después.

Redacción DAWOPublicado el 7 min de lectura

La alimentación deportiva está llena de mitos, productos especiales y reglas estrictas que parecen sacadas del mundo profesional. Para el deportista aficionado que entrena tres o cuatro veces por semana, la realidad es mucho más sencilla: una alimentación variada y equilibrada cubre la mayoría de sus necesidades, y unos pocos ajustes alrededor del entrenamiento ayudan a rendir mejor y a recuperarse.

Este artículo explica qué comer antes, durante y después del ejercicio, con ejemplos prácticos y adaptados a los horarios habituales en España. No sustituye el consejo de un dietista-nutricionista, especialmente si tienes alguna enfermedad, objetivos de peso específicos o entrenas a un nivel muy alto.

La base: lo que comes todos los días

Antes de pensar en el plátano antes de correr o en el batido después del gimnasio, conviene tener en cuenta que lo que más influye en el rendimiento y la salud es la alimentación del día a día. Una dieta basada en:

  • Verduras y hortalizas en abundancia.
  • Frutas variadas.
  • Legumbres, varias veces por semana.
  • Cereales, preferiblemente integrales: pan, arroz, pasta, avena.
  • Proteínas de calidad: pescado, huevos, legumbres, lácteos, carne, frutos secos.
  • Aceite de oliva como grasa principal.
  • Agua como bebida habitual.

Este patrón, muy parecido a la dieta mediterránea tradicional, es una base excelente para cualquier deportista.

Antes de entrenar

El objetivo de la comida previa es llegar al entrenamiento con energía suficiente y sin molestias digestivas.

Cuándo comer

  • Comida completa: entre dos y cuatro horas antes del ejercicio.
  • Tentempié ligero: entre treinta minutos y una hora antes, si ha pasado mucho tiempo desde la última comida.

Qué comer

Antes de entrenar conviene priorizar alimentos ricos en hidratos de carbono, fáciles de digerir, con cantidades moderadas de proteína y bajos en grasa y fibra, que se digieren más despacio.

Ejemplos de comida previa, dos o tres horas antes:

  • Pasta o arroz con verduras y algo de pollo o huevo.
  • Tostadas con tomate y aceite, y un yogur.
  • Un plato de lentejas no muy abundante, si te sientan bien.

Ejemplos de tentempié, media hora a una hora antes:

  • Un plátano.
  • Una tostada con mermelada o miel.
  • Un yogur con un poco de fruta.
  • Un puñado pequeño de frutos secos y una fruta, si te sientan bien.

Entrenar en ayunas

Muchas personas entrenan por la mañana temprano sin desayunar. Para sesiones suaves o moderadas de menos de una hora, la mayoría de las personas sanas lo tolera bien. Para sesiones intensas o largas, comer algo ligero antes suele mejorar el rendimiento. Si notas mareo, debilidad o falta de energía, toma un pequeño tentempié antes de entrenar. Las personas con diabetes u otras enfermedades deben consultar con su médico.

Durante el entrenamiento

Sesiones de menos de una hora

En la mayoría de los casos, no hace falta comer nada durante el ejercicio. Basta con beber agua según la sed, especialmente si hace calor.

Sesiones de más de una hora a una hora y media

En esfuerzos prolongados, como una tirada larga de carrera, una salida en bicicleta de varias horas o una ruta de montaña, aportar hidratos de carbono durante el ejercicio ayuda a mantener la energía. Algunas opciones:

  • Fruta: plátano, dátiles, pasas.
  • Bocadillos pequeños de membrillo o de miel.
  • Bebidas deportivas.
  • Geles o barritas específicas, si te sientan bien.

Una orientación habitual en la literatura deportiva es aportar entre 30 y 60 gramos de hidratos de carbono por hora en esfuerzos de entre una y tres horas, empezando pronto y en tomas pequeñas. Practica en los entrenamientos lo que vayas a hacer en una competición: el estómago también se entrena.

Hidratación

Bebe según la sed y adapta la cantidad al calor y a la duración. En esfuerzos largos con mucho sudor, las bebidas con sales ayudan a reponer el sodio perdido. Puedes leer más en nuestro artículo sobre hidratación.

Después de entrenar

La recuperación tiene tres objetivos: reponer energía, reparar los músculos y rehidratarse.

Proteínas

Las proteínas aportan los aminoácidos necesarios para reparar y construir músculo. Una ración de alimentos ricos en proteína en la comida siguiente al entrenamiento es suficiente para la mayoría de las personas. Algunos ejemplos:

  • Un par de huevos.
  • Una lata de atún o de sardinas.
  • Un plato de legumbres.
  • Un yogur o un vaso de leche.
  • Una pieza de pescado o de carne.

Más importante que el momento exacto es la cantidad total de proteína a lo largo del día, bien repartida en varias comidas.

Hidratos de carbono

Después de entrenamientos largos o intensos, los hidratos de carbono ayudan a reponer el glucógeno muscular. Si vas a entrenar de nuevo en menos de 24 horas, esta reposición es especialmente importante. Pan, arroz, pasta, patata, legumbres y fruta son buenas opciones.

La famosa "ventana metabólica"

Durante años se dijo que había que comer en los treinta minutos siguientes al ejercicio para no "perder" los beneficios. Hoy sabemos que esa ventana es mucho más amplia de lo que se creía. Para el deportista aficionado, basta con hacer una comida completa en las horas siguientes. Solo en casos de entrenamientos muy seguidos o en ayunas prolongadas tiene más sentido comer pronto.

Ejemplos prácticos según el horario

Entrenas a primera hora de la mañana

  • Antes, si lo necesitas: un plátano o una tostada con miel.
  • Después: desayuno completo, por ejemplo tostadas con tomate y aceite, huevos revueltos, fruta y un café con leche.

Entrenas al mediodía

  • Desayuno normal y, si hay mucho tiempo hasta el entrenamiento, un tentempié a media mañana.
  • Después: la comida del mediodía, con legumbres, arroz o pasta, verduras y una fuente de proteína.

Entrenas por la tarde-noche

  • Merienda una o dos horas antes: yogur con fruta, bocadillo pequeño o fruta y frutos secos.
  • Después: cena completa pero no excesivamente pesada, como pescado con patatas y ensalada o una tortilla con pan y verduras.

Según el tipo de entrenamiento

Las pautas generales se ajustan un poco según lo que entrenes:

  • Resistencia larga (carrera, ciclismo, senderismo): los hidratos de carbono son el combustible principal. Los días de sesiones largas conviene que estén presentes en todas las comidas, y en los esfuerzos de más de una hora o una hora y media, también durante el ejercicio.
  • Fuerza (gimnasio, entrenamiento en casa): la proteína repartida a lo largo del día es especialmente importante para la recuperación y la ganancia de músculo. No hace falta comer justo antes, pero sí evitar entrenar con mucha hambre.
  • Deportes intermitentes (fútbol, pádel, tenis): combinan ambas exigencias. Una comida rica en hidratos dos o tres horas antes del partido y una buena hidratación marcan la diferencia en la segunda parte.

Ideas de tentempiés para llevar

Tener a mano opciones sencillas evita llegar al entrenamiento sin energía o recurrir a productos ultraprocesados:

  • Plátano, mandarinas, manzana.
  • Un bocadillo pequeño de pan con tomate y queso fresco.
  • Yogur natural con un puñado de avena.
  • Un puñado de frutos secos y unas pasas o dátiles.
  • Tortitas de arroz con un poco de crema de cacahuete.
  • Un vaso de leche o de bebida vegetal enriquecida con un trozo de pan.

Errores frecuentes

  1. Entrenar con el estómago lleno después de una comida copiosa.
  2. Probar alimentos nuevos el día de una carrera o un partido.
  3. Abusar de barritas y geles en sesiones cortas que no los necesitan.
  4. Saltarse comidas para "compensar" el ejercicio, lo que suele acabar en un rendimiento peor y en más hambre después.
  5. Descuidar la verdura y la fruta por centrarse solo en proteínas e hidratos.

Suplementos

La mayoría de los deportistas aficionados no necesita suplementos si su alimentación es adecuada. Algunos, como la cafeína o la creatina, tienen evidencia de eficacia en contextos concretos, pero deben usarse con conocimiento y, preferiblemente, con el consejo de un profesional. Desconfía de los productos que prometen resultados espectaculares.

Preguntas frecuentes

¿Necesito batidos de proteínas?

No es imprescindible. Pueden ser una opción práctica si te cuesta llegar a tus necesidades de proteína con la comida, pero los alimentos cubren perfectamente esas necesidades.

¿Es malo comer justo antes de entrenar?

Una comida abundante justo antes puede causar molestias digestivas. Un tentempié ligero suele tolerarse bien.

¿Debo comer menos si quiero perder peso y entrenar?

Para perder peso hace falta un déficit energético, pero si es demasiado grande, el rendimiento y la recuperación se resienten. Un dietista-nutricionista puede ayudarte a ajustarlo.

En resumen

Una alimentación variada de base mediterránea, una comida rica en hidratos de carbono dos o tres horas antes de entrenar, agua durante el ejercicio, algo de energía extra solo en esfuerzos largos y una comida completa con proteínas e hidratos después: no hace falta más para rendir y recuperarse bien como deportista aficionado.

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